Plátano de Canarias y Special K de Kellogg’s se alían en el desayuno

Ambas marcas se unen para promocionar el consumo combinado de Special K Granola Classic y Plátano de Canarias IGP en la creciente tendencia de preparación de boles para el desayuno en los hogares

Bajo el concepto «Kanari Bol», ambas colaboran en la promoción de una combinación ya presente en muchos desayunos: yogur, Plátano de Canarias IGP y Special K Granola Classic, con avena 100% integral

 Plátano de Canarias IGP y Special K de Kellogg’s se unen en torno al deporte y los nuevos hábitos de desayuno, a través de iniciativas en punto de venta, redes sociales y baloncesto, territorio natural para ambas marcas como patrocinadoras de la Selección Española de Baloncesto.

Bajo el concepto «Kanari Bol», ambas marcas ponen nombre a una combinación natural que ya forma parte de la rutina de muchos consumidores: un bol elaborado con una base láctea o vegetal, granola, fruta y otros ingredientes al gusto. Kanari Bol pone nombre a una práctica ya extendida en numerosos hogares españoles. De hecho, según datos del estudio Worldpanel Usage Panel Spain 2025, el plátano es la fruta elegida con mayor frecuencia para acompañar las granolas de avena.

Esta propuesta reúne dos productos que se complementan a la perfección. Por un lado, Plátano de Canarias IGP aporta la energía de la mañana y su sabor diferencial, fruto de unas condiciones de cultivo únicas. Por otro, Special K Granola Classic de Kellogg’s, elaborada con un 73 % de avena integral, y que suma textura crujiente y alto contenido en fibra. El resultado es una propuesta sencilla, versátil y reconocible, que encaja con los hábitos de consumo actuales y está especialmente dirigida a las familias, con el objetivo de inspirar nuevas ocasiones de consumo.

Como parte de esta colaboración, Plátano de Canarias IGP y Special K de Kellogg’s ofrecen degustaciones gratuitas en diferentes centros de toda España, donde los consumidores podrán descubrir y probar el Kanari Bol.

Alba Lage, directora de Marketing de Kellanova Iberia, afirma que «esta colaboración refleja el trabajo conjunto de dos marcas que comparten valores y un mismo compromiso con el bienestar de las personas. El Kanari Bol reconoce una combinación que los consumidores ya disfrutan de forma natural, mezclando granolas de avena y plátano en una propuesta sencilla, deliciosa y versátil. A través de iniciativas en retail, redes sociales y el baloncesto, queremos seguir promoviendo un estilo de vida saludable, en el que una alimentación equilibrada y la actividad física van de la mano. Porque son las pequeñas elecciones cotidianas las que pueden contribuir a generar hábitos positivos a largo plazo».

Por su parte, Sergio Cáceres, director de Marketing y Comunicación de Plátano de Canarias señala que «no podemos vivir de espaldas a las nuevas tendencias de consumo.

Kanari Bol nace de la colaboración entre dos marcas de referencia que comparten una apuesta por la calidad y por propuestas adaptadas a los nuevos momentos de consumo. Esta alianza con Spepcial K de Kellogg’s supone además una oportunidad para acercar el Plátano de Canarias a nuevos públicos y confirma la relevancia que la marca tiene entre la población española. Un buen bol de desayuno requiere ingredientes de calidad y, en ese sentido, el sabor único del Plátano de Canarias lo convierte en un elemento diferencial para disfrutar de un desayuno equilibrado, sabroso y nutritivo».

Según datos del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, el desayuno es una rutina diaria que el 94 % de la población española realiza en casa, y representa el 28 % del consumo doméstico de alimentos. Sin embargo, un estudio de GfK realizado para Plátano de Canarias, en el marco del Programa Europeo de Promoción del Consumo de Frutas y Hortalizas Frescas, revela que el desayuno es uno de los momentos del día en los que menos fruta fresca se consume: solo un 32,4 % de los españoles la toma, frente al 64,5 % que elige la fruta de postre tras la comida o al 50,7 % que la toma como snack por la tarde. Un margen de crecimiento que Kanari Bol busca precisamente aprovechar.


Plátano de Canarias, patrocinador oficial de La Vuelta

Impulsamos el Premio a la Combatividad en cada etapa y reforzamos así nuestro papel como «la fruta del deporte español», al asociar nuestra imagen al esfuerzo, la resistencia y la disciplina del ciclista más combativo de cada jornada elegido por votación popular de la afición

Esta acción refuerza nuestra presencia y notoriedad en un momento estacional complejo, debido a los cambios en las pautas de alimentación que son propios del verano.

Plátano de Canarias, patrocinador oficial de La Vuelta, da un paso más en su apuesta por el patrocinio deportivo al vincular su marca al Premio a la Combatividad, el galardón que reconoce cada etapa al ciclista que más ha contribuido al espectáculo de la carrera a través de ataques, escapadas, intentos de victoria o una actitud especialmente ofensiva.

«Con este patrocinio reforzamos nuestra presencia en un período clave para los productores, y lo hacemos en uno de los escenarios deportivos más seguidos de España. El Premio a la Combatividad representa a la perfección los valores que compartimos con el deporte, el esfuerzo, la resistencia y la superación», ha declarado Sergio Cáceres, gerente y director de marketing de Plátano de Canarias.

Un premio que es símbolo de resistencia

El Premio a la Combatividad distingue, etapa a etapa, al corredor cuya entrega define el carácter de la jornada: esfuerzo, resistencia y disciplina puestos al servicio del espectáculo. A diferencia de otras clasificaciones, este reconocimiento se decide por votación popular; la afición vota diariamente a su ciclista más combativo, convirtiendo el premio en un punto de conexión directa entre el público y la carrera.

Esa mecánica de votación diaria sitúa a Plátano de Canarias en un entorno de máxima audiencia e interacción con el público, en una de las citas deportivas más seguidas del calendario, con presencia diaria en la retransmisión de cada etapa durante las tres semanas de competición.

La Vuelta, el mayor evento deportivo Marca España

La Vuelta es considerada el mayor evento deportivo Marca España, una plataforma de proyección nacional e internacional que este año 2026 tomará la salida en Mónaco el sábado 22 de agosto y llegará a su fin el domingo 13 de septiembre en Granada, tras 21 etapas de recorrido. Este marco de máxima exposición convierte al patrocinio en una oportunidad natural para conectar con millones de aficionados al deporte en toda España.


Frutería La Paloma de la Paz, tradición familiar y cercanía en Málaga

Este mes de julio viajamos hasta Málaga para conocer la historia de Frutería La Paloma de la Paz, un negocio familiar que lleva cerca de 40 años ofreciendo productos de primera calidad y un trato cercano a sus vecinos.

Ubicada en el barrio malagueño de Puerta Blanca, esta frutería ha conseguido convertirse en todo un punto de encuentro para varias generaciones de clientes.

Una pasión heredada de generación en generación

La historia de Frutería La Paloma de la Paz comenzó hace casi cuatro décadas, cuando el padre de Óscar abrió las puertas del establecimiento. Con solo 16 años, Óscar decidió continuar el camino familiar y ponerse al frente del negocio junto a sus padres y su cuñada.

Desde entonces, toda la familia trabaja cada día con una misma filosofía: ofrecer la mejor calidad y atender a cada persona con alegría, dedicación y cercanía.

Para Óscar, el secreto para hacerse un hueco en el sector está claro: «Hay que echarle muchas ganas y cariño para poder llegar lejos». Dos ingredientes que nunca faltan detrás del mostrador de La Paloma de la Paz.

«Para mí no hay otro»

Plátano de Canarias ocupa un lugar muy especial en esta frutería. Óscar lo tiene claro: «Para mí no hay otro. Recomendamos a los clientes consumir al día un Plátano de Canarias».

Una apuesta por un producto de calidad, con un origen único y un sabor inconfundible, que negocios locales como este ayudan a acercar cada día a los hogares.

Desde el Club de Fruterías de Plátano de Canarias queremos agradecer a Óscar y a toda su familia su colaboración y su compromiso constante con nuestro producto. Es un verdadero placer contar con establecimientos con tanta historia, pasión por la profesión y cariño por sus clientes.

¡Enhorabuena a Frutería La Paloma de la Paz, nuestra frutería del mes de julio!


Ismael y Fran, de Le Petit Marché: diez años acercando calidad y producto nacional a Almería

En Almería encontramos a nuestros Fruteros del Mes de junio: Ismael y Fran, responsables de Le Petit Marché, un proyecto que nació de las ganas de emprender y que hoy, diez años después, cuenta con tres establecimientos repartidos por la capital almeriense.

Su historia demuestra que el pequeño comercio sigue teniendo mucho futuro cuando detrás hay esfuerzo, constancia, buen producto y una atención cercana. Tras varios años trabajando en el sector de la hostelería, ambos decidieron dar un giro a su trayectoria profesional y poner en marcha un negocio propio en el que pudieran aplicar todo lo aprendido sobre servicio al cliente.

Así nació Le Petit Marché: una frutería que comenzó con un único establecimiento y que ha ido creciendo gracias al trabajo diario y, sobre todo, a la confianza de sus clientes.

“Sabor y textura inconfundibles”

Para Ismael y Fran, Plátano de Canarias es un producto especialmente importante dentro de sus fruterías. Lo definen como una fruta “muy nuestra”, con un sabor y una textura inconfundibles y, además, como uno de los productos favoritos de sus clientes.

Una valoración que resume bien muchas de las características que convierten al Plátano de Canarias en una elección reconocible: su origen, su sabor especial, su aroma, su textura y una calidad diferenciada vinculada a su Indicación Geográfica Protegida.

Pero para que todas esas cualidades lleguen al consumidor, el trabajo en el punto de venta resulta fundamental. El frutero conoce el producto, observa su evolución, selecciona el mejor momento para ofrecerlo y puede aconsejar a cada persona según sus gustos o el uso que quiera darle.

Esa capacidad para cuidar, recomendar y explicar el producto es una de las grandes fortalezas del comercio especializado. Porque, aunque dos frutas puedan parecer similares a primera vista, conocer su procedencia, su forma de cultivo y sus cualidades ayuda a realizar una compra más informada.

Apostar por el producto de aquí

La filosofía de Le Petit Marché se basa en ofrecer la mayor calidad posible, priorizando los productos procedentes de Almería y recurriendo al producto nacional cuando no es posible encontrar una alternativa local.

Esta apuesta no es casual. Elegir productos de proximidad o producidos dentro de nuestro territorio contribuye a sostener el tejido agrícola y comercial, permite conocer mejor su origen y ayuda a mantener una relación más directa entre quienes producen, quienes venden y quienes consumen.

En el caso de Plátano de Canarias, su producción se desarrolla bajo la normativa de la Unión Europea, con controles fitosanitarios, exigencias medioambientales y condiciones laborales propias del marco comunitario.

Un modelo que supone mayores controles y también mayores costes de producción frente a otros productos importados que pueden cultivarse en origen con materias activas que no están permitidas en la agricultura europea.

Por eso, la diferencia de precio que puede encontrarse en el punto de venta no responde únicamente al aspecto de la fruta. Detrás también existen distintas normas de producción, distintos niveles de exigencia y formas diferentes de cuidar el producto desde el campo.

Una frutería que también es punto de encuentro

Después de diez años al frente del negocio, muchos de los clientes de Le Petit Marché ya forman parte de la historia de Ismael y Fran.

Precisamente, uno de los aspectos que más valoran de su trabajo es la relación que han construido con sus vecinos: conversar con ellos, conocer sus preferencias, asesorarles y compartir el día a día con personas que llevan años confiando en sus recomendaciones.

Esta relación convierte a la frutería en algo más que un lugar en el que comprar. La transforma en un espacio de confianza, en un punto de encuentro y en una parte reconocible de la vida del barrio.

Frente a una compra cada vez más rápida e impersonal, el comercio especializado conserva algo difícil de sustituir: el conocimiento del producto y de las personas que entran por la puerta.

Saber qué fruta está en su mejor momento, cuál puede durar más en casa o cuál elegir según el gusto de cada cliente forma parte de un oficio que se aprende con experiencia y que aporta un valor real a cada compra.

Crecer sin perder la cercanía

El crecimiento de Le Petit Marché es también una muestra de que ampliar un negocio no tiene por qué significar perder su esencia.

Desde aquel primer establecimiento hasta las tres tiendas actuales, Ismael y Fran han mantenido una misma forma de trabajar: seleccionar productos de calidad, atender de manera cercana y buscar soluciones que faciliten el día a día de sus clientes.

Entre ellas se encuentra su servicio de reparto a domicilio, una apuesta que les permite llegar a más hogares y adaptarse a las necesidades de personas que no siempre pueden desplazarse hasta la tienda.

Este tipo de servicios demuestra que el comercio local también puede innovar y evolucionar sin renunciar a aquello que lo hace diferente: el trato personal, la confianza y el conocimiento del producto.

A quienes estén pensando en poner en marcha un proyecto dentro del sector hortofrutícola, Ismael y Fran trasladan un mensaje optimista: con constancia, ilusión y muchas ganas de trabajar es posible sacar adelante un negocio.

No existen fórmulas mágicas —ojalá vinieran en una caja de fruta—, pero su trayectoria confirma que el esfuerzo diario y la confianza de los clientes siguen siendo una base sólida para crecer.

El Club de Fruterías: apoyar a quienes cuidan el producto

El Club de Fruterías de Plátano de Canarias nace para reforzar el vínculo con los profesionales que están en contacto directo con el consumidor.

Fruteros y fruteras que seleccionan, conservan y recomiendan el producto, pero que también ayudan a explicar su origen, sus cualidades y todo el trabajo que existe detrás de cada pieza.

A través del Club, Plátano de Canarias quiere seguir apoyando al comercio especializado, dando visibilidad a sus historias y reconociendo el papel imprescindible que desempeña dentro de toda la cadena.

Porque producir una fruta con calidad es fundamental, pero también lo es contar con profesionales que sepan cuidarla y ponerla en valor cuando llega al punto de venta.

Ismael, Fran y Le Petit Marché representan muy bien ese compromiso: apuesta por el producto local y nacional, atención cercana, capacidad para evolucionar y una relación de confianza construida durante diez años con sus clientes.

Gracias, Ismael y Fran, por formar parte del Club de Fruterías de Plátano de Canarias, por defender el valor del pequeño comercio y por seguir llenando Almería de calidad, cercanía y mucho sabor.


Pedri: el sueño que Plátano de Canarias también hizo suyo

Con España alzando el título mundial, el centrocampista canario culmina un camino de esfuerzo, origen y constancia que Plátano de Canarias ha acompañado desde hace años

España ya es campeona del mundo, y entre los nombres propios de esta gesta brilla el de Pedri, el centrocampista canario que corona hoy una trayectoria construida a base de talento, disciplina y fidelidad a sus raíces. Como embajador de Plátano de Canarias, su triunfo trasciende el terreno de juego y se convierte en la culminación de un relato compartido que empezó en 2021 y hoy continúa.

El camino hasta esta cima no ha sido casualidad. Desde sus primeros pasos en las categorías inferiores hasta su consolidación en la Selección Española, Pedri ha mantenido intacta la esencia que lo formó, el respeto por el esfuerzo, la sobriedad en los gestos y el recuerdo constante de su tierra. Esa misma esencia es la que Plátano de Canarias ha querido acompañar durante estos años, convencida de que el talento auténtico se construye sobre una base de valores tan sólida como la propia tierra que lo vio nacer.

Una final que también habla de origen

El título mundial certifica el momento de mayor proyección internacional del futbolista canario hasta el momento y, con él, también el de una fruta que ha encontrado en su figura un embajador coherente con su propia historia. Plátano de Canarias es la única fruta de su categoría reconocida como Indicación Geográfica Protegida por la Unión Europea, cultivada en un archipiélago que, como Pedri, exporta al mundo una manera propia de hacer las cosas, con paciencia, calidad y carácter.

La conexión entre ambos no se limita al terreno simbólico. El plátano forma parte de la alimentación habitual de los deportistas de alto rendimiento por su aporte energético natural, y esa cualidad ha convertido a Pedri en un embajador que no solo presta su imagen, sino que también encarna, en su día a día, los mismos principios que la marca defiende desde hace décadas.

Sergio Cáceres, director de marketing y responsable de Plátano de Canarias, ha querido destacar el significado de este momento. » Quienes hemos acompañado a Pedri durante estos años sabemos que su historia no se explica solo con los títulos. También por la manera en la que ha afrontado cada reto, cada momento difícil y cada paso de su crecimiento, siempre con humildad, esfuerzo y sin perder nunca el vínculo con su origen. Son precisamente esos valores los que hacen que nos sintamos tan identificados con él y tan orgullosos de haber recorrido este camino a su lado», ha señalado Cáceres.

Este campeonato del mundo quedará también en la memoria como el momento en el que un joven canario demostró que se puede llegar a lo más alto sin dejar de mirar hacia la tierra que lo formó. Un mensaje que Plátano de Canarias comparte con orgullo, convencida de que los grandes triunfos, como los buenos hábitos, se construyen desde la raíz.


¿Por qué la banana sigue siendo tan barata aunque recorra miles de kilómetros?

 

A simple vista, la pregunta parece sencilla: ¿cómo puede una fruta cultivada a miles de kilómetros, transportada por mar y distribuida por toda Europa mantener durante décadas uno de los precios más bajos del lineal?

La respuesta no está únicamente en cuánto cuesta producirla o transportarla. También tiene que ver con el papel que la banana desempeña dentro de la estrategia comercial de muchas cadenas de distribución.

Una reciente publicación de The Guardian analiza esta paradoja: alimentos producidos localmente que, pese a recorrer mucha menos distancia, terminan siendo más caros que otros importados desde países lejanos. El caso de la banana resulta especialmente significativo.

Una fruta utilizada como producto gancho

Durante décadas, la banana se ha mantenido como una de las frutas más baratas del supermercado. En muchas ocasiones, ese precio no refleja todos los costes que existen detrás de su producción, transporte y comercialización.

La banana funciona con frecuencia como un producto gancho: un alimento de consumo habitual cuyo precio se mantiene especialmente bajo para atraer al consumidor al establecimiento y transmitir una sensación general de ahorro.

El supermercado puede asumir un margen muy reducido, o incluso pérdidas puntuales, porque espera compensarlo con la compra de otros productos. La banana barata ayuda a llenar el carro, aunque su precio no siempre represente su coste real.

El problema es que esa diferencia no desaparece. Solo cambia de lugar.

Un precio bajo que alguien termina pagando

Cuando un alimento se vende durante años a un precio artificialmente reducido, la presión se traslada a distintos puntos de la cadena.

Puede recaer sobre los productores, obligados a ajustar al máximo sus márgenes. Puede afectar a las condiciones laborales en los países de origen. También puede compensarse mediante precios más elevados en otros productos del supermercado.

Y, además, puede generar una competencia desequilibrada frente a quienes producen bajo normativas mucho más exigentes.

Por eso, hablar del precio de la banana no consiste únicamente en comparar dos cifras en una etiqueta. También implica preguntarse qué condiciones productivas, sociales y medioambientales existen detrás de cada una.

Las mismas frutas, pero no las mismas reglas

En Europa, la producción agrícola está sometida a estrictos controles sanitarios, laborales y medioambientales. Estas exigencias persiguen proteger al consumidor, a las personas que trabajan en el campo y al entorno, pero también tienen un impacto directo sobre los costes de producción.

El agricultor europeo debe cumplir normas sobre salarios, seguridad laboral, trazabilidad, uso de productos fitosanitarios, protección ambiental y control de residuos.

Sin embargo, los productos procedentes de terceros países no siempre se han cultivado bajo esas mismas condiciones. Aunque deben cumplir los límites establecidos para entrar en el mercado europeo, las normas aplicadas durante su producción pueden ser distintas.

Esto provoca que dos frutas aparentemente similares lleguen al mismo lineal con estructuras de costes muy diferentes.

No se trata de rechazar las importaciones ni de señalar a otros países. Se trata de plantear una cuestión de coherencia: si se exige un determinado nivel de protección y responsabilidad a quien produce dentro de Europa, resulta razonable pedir condiciones equivalentes a los productos que llegan desde fuera.

El caso del Plátano de Canarias

El Plátano de Canarias se cultiva bajo la normativa europea y cuenta, además, con el reconocimiento de Indicación Geográfica Protegida.

La IGP certifica su origen y garantiza que su producción está vinculada a las Islas Canarias y a unos procesos determinados. Detrás de cada pieza existe trazabilidad, control y una forma de producción condicionada por las características del territorio y por las exigencias regulatorias europeas.

Todo esto aporta valor, pero también supone costes.

Por eso, comparar exclusivamente el precio del Plátano de Canarias con el de una banana importada deja fuera una parte importante de la historia. No siempre se está comparando lo mismo, porque tampoco se produce bajo las mismas reglas.

Saber qué hay detrás de cada etiqueta

El consumidor tiene derecho a elegir, pero para hacerlo necesita información clara. Conocer el origen de un alimento, las normas bajo las que se ha producido y las condiciones que existen detrás de su precio permite tomar decisiones más conscientes. Un precio muy bajo puede parecer siempre una buena noticia, pero conviene preguntarse cómo se ha conseguido y quién está asumiendo realmente la diferencia. Porque lo barato no desaparece por arte de magia. En algún punto de la cadena, alguien termina pagando la cuenta.

La reflexión planteada por The Guardian abre un debate necesario sobre el verdadero coste de los alimentos y sobre la importancia de proteger una competencia más justa. Lee su artículo completo aquí

Desde Plátano de Canarias defendemos desde hace tiempo una idea sencilla: competir sí, pero con las mismas reglas. Y también con la suficiente transparencia para que cada persona pueda saber qué hay detrás de cada precio, de cada origen y de cada etiqueta.


Deporte, alimentación y responsabilidad: por qué creemos en los referentes que cuidan la salud infantil

España es uno de los países europeos con mayores tasas de sobrepeso infantil: 1 de cada 3 niños presenta sobrepeso u obesidad, y 1 de cada 10 alcanza niveles clínicamente preocupantes. Son datos que deberían hacernos reflexionar a todos los que, de una forma u otra, influimos en los hábitos de los más pequeños. Y el deporte, sin duda, es uno de los ámbitos con mayor capacidad de influencia.

Nuestro Gerente y Director de Marketing, Sergio Cáceres, lo ha desarrollado en un artículo de opinión publicado en 2Playbook, una de las plataformas de referencia para la industria del deporte en España. Compartimos aquí las ideas centrales, porque reflejan exactamente cómo entendemos nosotros el patrocinio deportivo desde Plátano de Canarias.

El deportista ya no solo compite: también educa

Como recuerda Sergio en su artículo, el deportista de élite actual no se limita a competir. Comunica, influye y, en gran medida, educa. Cada patrocinio que firma forma parte de su marca personal y proyecta, lo quiera o no, un modelo de vida ante millones de niños y adolescentes que lo admiran.

Por eso, cuando un deportista se asocia con productos poco saludables, surge una contradicción entre los valores que representa —esfuerzo, disciplina, salud— y lo que está promocionando. Esa incoherencia no solo perjudica su credibilidad: también contribuye a normalizar hábitos que precisamente el deporte debería combatir.

En el lado contrario está la coherencia. Y ahí es donde nosotros llevamos años trabajando.

La coherencia como estrategia, no como casualidad

El artículo señala algo que para nosotros es central: las alianzas más eficaces no son las más visibles, sino las más coherentes. No se trata de prestar un rostro conocido a un producto, sino de construir un relato compartido entre el deportista, la marca y el mensaje.

Es exactamente lo que buscamos en nuestra relación con futbolistas como Pedri, o con otros referentes del deporte español que, como nosotros, defienden una alimentación natural y de calidad. No es una colaboración puntual ni una cuestión de visibilidad: es una narrativa compartida de origen, esfuerzo y cuidado que conecta de forma auténtica con el público, especialmente con los más jóvenes.

Los datos respaldan este enfoque. Según recoge el artículo, la asociación sostenida entre deportistas y productos saludables puede elevar la confianza del público entre un 20% y un 30% frente a patrocinios incoherentes. La razón es sencilla: cuando existe una conexión real, las cualidades del producto —naturalidad, calidad nutricional, alineación con un estilo de vida activo— se transfieren a la imagen del deportista, y viceversa.

Una responsabilidad que no es solo nuestra

Algo que compartimos plenamente con el planteamiento de Sergio en 2Playbook: esta no es una responsabilidad que recaiga únicamente en las marcas o en los deportistas. Es compartida entre marcas, deportistas, clubes, federaciones y administraciones públicas.

Las federaciones, en particular, tienen un papel especialmente relevante. Al gestionar selecciones, competiciones oficiales y programas de cantera, están en posición de fijar criterios nutricionales mínimos para sus acuerdos de patrocinio, establecer líneas rojas en la publicidad dirigida a categorías de formación y promover guías de buenas prácticas. Son decisiones que acaban influyendo en lo que entrenadores, clubes de base y familias entienden como «normal» en la alimentación de un deportista.

Lo que representa este modelo

No hablamos de una tendencia de marketing, sino de un cambio de modelo: el patrocinio deportivo puede —y creemos que debe— evolucionar hacia un esquema en el que el beneficio económico convive con un impacto social medible. Un modelo en el que el deporte actúa como plataforma para construir hábitos de vida saludables desde la infancia, en lugar de limitarse a vender visibilidad.

Desde Plátano de Canarias seguiremos apostando por esa coherencia: por relaciones con el deporte que tengan sentido más allá del contrato, porque creemos firmemente que el éxito deportivo y la alimentación saludable no deberían ser dos discursos separados, sino parte de la misma historia.

Puedes leer el artículo completo de Sergio Cáceres, «Deporte, alimentación y responsabilidad: el papel de los referentes en la salud infantil», en la sección La Industria Opina de 2Playbook.


Plátano de Canarias lleva su icónica pegatina a las pantallas de Callao junto a Pedri

La marca refuerza su presencia en uno de los espacios publicitarios más reconocibles de Madrid con una acción protagonizada por su embajador Pedri.

La icónica pegatina de Plátano de Canarias ha dado un salto del lineal a uno de los grandes escaparates de la publicidad exterior en España: las pantallas de Callao, en pleno centro de Madrid.

Durante la acción, protagonizada por Pedri, embajador de Plátano de Canarias, la marca ha llevado uno de sus activos más reconocibles a un entorno de máxima visibilidad, conectando con miles de personas en uno de los puntos más transitados y fotografiados de la capital.

Una forma de seguir construyendo marca desde un lugar muy claro: el origen, la calidad, el sabor y ese pequeño gran símbolo que permite reconocer un auténtico Plátano de Canarias allá donde esté.

Una acción de marca en uno de los puntos más visibles de Madrid

Callao es uno de esos lugares donde pasan cosas. Pantallas gigantes, peatones, turistas, cámaras, móviles en alto y conversaciones que saltan de la calle a las redes sociales en cuestión de segundos.

Por eso, la presencia de Plátano de Canarias en este espacio no responde solo a una acción de visibilidad. También forma parte de una estrategia para acercar la marca al gran público, llevar sus códigos más reconocibles fuera del punto de venta y reforzar su vínculo con la cultura popular.

Porque la pegatina de Plátano de Canarias no es solo una etiqueta. Es un distintivo de origen, calidad y sabor. Un pequeño símbolo que muchos consumidores reconocen al instante y que ayuda a diferenciar al Plátano de Canarias frente a otras frutas.

Pedri, el sabor de lo nuestro en pantalla gigante

La acción cuenta con Pedri como protagonista, uno de los grandes referentes del deporte español y embajador de Plátano de Canarias. Una figura que conecta de forma natural con los valores de la marca: origen canario, talento, esfuerzo, cercanía y autenticidad.

Su presencia en esta campaña permite reforzar el posicionamiento de Plátano de Canarias como la fruta del deporte español, vinculando la marca con hábitos saludables, vida activa y una manera muy nuestra de entender el deporte: con energía, naturalidad y sabor.

Y sí, ver a Pedri en Callao siempre llama la atención. Pero si además aparece acompañado por uno de los símbolos más reconocibles de Plátano de Canarias, la cosa ya no pasa desapercibida. En marketing eso se llama notoriedad. En la calle, probablemente, “mira, mira, Pedri”.

Del lineal a la conversación digital

Uno de los objetivos de esta acción ha sido conectar el entorno físico con la conversación digital. La publicidad exterior permite impactar en un espacio real, visible y compartido, mientras que las redes sociales amplifican ese momento y lo convierten en contenido.

Así, la campaña no se queda únicamente en la pantalla. Se mueve, se comparte, se comenta y se transforma en una nueva oportunidad de interacción con la marca.

En un contexto en el que las marcas compiten por segundos de atención, ocupar espacios icónicos ayuda a generar recuerdo. Pero hacerlo con un símbolo propio, reconocible y con una historia detrás, permite ir un paso más allá: construir identidad.

La pegatina de Plátano de Canarias: un símbolo con mucho que contar

La pegatina de Plátano de Canarias forma parte de la memoria visual de millones de consumidores. Está en la fruta, sí, pero también está en la forma en la que se reconoce un producto único, cultivado en Canarias y protegido por su Indicación Geográfica Protegida.

Ese pequeño distintivo representa mucho más de lo que ocupa: origen, tradición, cuidado en el cultivo, calidad diferenciada y un sabor que forma parte de lo nuestro.

Por eso, llevarla a un soporte de gran formato en pleno centro de Madrid supone también reivindicar su valor como activo de marca. Porque construir una marca no consiste únicamente en comunicar mensajes, sino en convertir sus símbolos en elementos capaces de generar reconocimiento, recuerdo y conexión emocional.

Publicidad exterior para seguir construyendo marca

La acción en las pantallas de Callao refuerza la apuesta de Plátano de Canarias por una comunicación capaz de combinar notoriedad, cercanía y relevancia cultural.

En un entorno donde cada vez es más difícil captar la atención, la publicidad exterior sigue teniendo un papel clave: permite estar presente en lugares donde suceden las conversaciones, donde las marcas pueden formar parte del paisaje urbano y donde una buena idea puede multiplicar su impacto más allá del soporte.

Con esta acción, Plátano de Canarias continúa acercando sus valores al consumidor desde nuevos espacios, manteniendo siempre el foco en aquello que la hace única: su origen, su sabor, su calidad y su vínculo con una forma de vida saludable y activa.

Porque hay símbolos que se reconocen al primer vistazo. Y cuando aparecen en pantalla gigante, todavía más.


50 años de Plátano de Canarias: la historia de una marca que nació para sobrevivir y se convirtió en una de las más queridas de España

Hay marcas que nacen de la ambición. La nuestra nació de la necesidad. Y eso, lejos de ser una debilidad, es la clave que explica quiénes somos hoy.

Cuando todo cambió de la noche a la mañana

En 1972 se puso en marcha una reserva que protegía nuestra producción en el mercado español. Funcionó durante años, hasta que en 1993 la entrada en vigor de la Organización Común de Mercados del plátano en la Unión Europea hizo saltar por los aires esa protección. De un día para otro, miles de familias agricultoras de las islas pasaron a competir directamente con la banana latinoamericana, producida a costes mucho más bajos y sin las exigencias fitosanitarias y laborales que cumplimos en Europa.

Teníamos dos caminos: resignarnos o reinventarnos. Elegimos el segundo.

Unirnos para hablar con una sola voz

Desde ASPROCAN, la asociación que reúne a los productores del archipiélago, decidimos hacer algo que en aquel momento era poco habitual en el sector agroalimentario español: construir una marca colectiva con la misma disciplina, inversión y constancia que cualquier gran marca de consumo. No se trataba solo de seguir vendiendo plátanos. Se trataba de que el consumidor, al llegar al lineal, nos eligiera a nosotros.

Más de 7.100 productores, una sola identidad. Sin marcas secundarias, sin discursos dispersos. Todos contribuimos a sostener Plátano de Canarias y todos nos beneficiamos de la confianza que, año tras año, hemos ido ganándonos.

Un relato que ha sabido cambiar sin desdecirse

Durante los años ochenta y noventa hablamos del vínculo más directo y emocional: las islas, el sabor diferente, lo nuestro, lo de aquí. Fue el argumento que instaló nuestra fruta en el imaginario colectivo de toda España.

A partir de la década de los 2000 profesionalizamos nuestra comunicación. Pasamos de mensajes tácticos a una estrategia de marca sólida, capaz de adaptarse a la fragmentación de medios y públicos sin perder un mensaje que llevábamos años construyendo.

Y en 2013 llegó un hito que marcó un antes y un después: la Indicación Geográfica Protegida (IGP) de la Unión Europea. Lo que hasta entonces era una promesa emocional se convirtió en una garantía legal y verificable. A partir de ahí, sumamos territorios como la salud, el deporte y el medio ambiente, siempre desde la coherencia, nunca desde la oportunidad pasajera.

Lo que dicen los números, y lo que no se mide tan fácilmente

Hoy contamos con una notoriedad del 97% y estamos presentes en más del 80% de los hogares españoles. Somos la marca más elegida en frutas y verduras según el Brand Footprint de Kantar. El 90% de los consumidores nos asocia con calidad y confianza, más del 80% nos vincula con salud y naturalidad, y nuestra fiabilidad se mueve entre el 88% y el 90% según GfK.

Pero hay un dato que nos importa especialmente: a igualdad de precio, 9 de cada 10 consumidores nos elegirían frente a la banana de importación, y 7 de cada 10 estarían dispuestos a pagar más por hacerlo. Eso no se consigue con una campaña. Se consigue con 50 años de coherencia, de tierra volcánica, de trabajo bien hecho y de no dejar nunca de contar la misma historia, aunque el lenguaje haya cambiado con cada época.

No vendemos plátanos. Cuidamos un vínculo

Esa es, probablemente, la frase que mejor nos define. El consumidor español no elige un plátano cualquiera: elige los suyos. Y esa diferencia, tan pequeña en apariencia, es exactamente lo que separa una marca de un simple producto.

Cincuenta años después de que las primeras plataneras canarias empezaran a organizarse, seguimos creyendo en lo mismo que entonces: que el origen importa, que el trabajo de miles de familias merece ser reconocido, y que un plátano puede ser mucho más que una fruta cuando hay una historia detrás que merece la pena contar.

Y nosotros, con paciencia, seguimos demostrándolo.


Pedri es único, como un plátano de Canarias

Con el Mundial de fútbol a la vuelta de la esquina y la ilusión deportiva creciendo en todo el país, Plátano de Canarias refuerza su vínculo con el deporte español de la mano de Pedri, embajador de la marca y uno de los grandes referentes del fútbol actual.

La nueva campaña, inspirada en la plataforma de comunicación “Eres como un Plátano de Canarias”, estará presente durante el mes de junio en hogares de toda España. Una iniciativa que vuelve a poner en valor aquello que hace único a Plátano de Canarias: su origen, su sabor, su calidad y su conexión natural con una forma de cuidarse sencilla, saludable y muy nuestra.

Pedri, una historia compartida con Plátano de Canarias

La relación entre Pedri y Plátano de Canarias viene de lejos. Desde sus inicios, el jugador canario ha estado acompañado por una fruta que forma parte de su origen y de su manera de entender el deporte: con esfuerzo, autenticidad y personalidad.

En esta nueva campaña, Pedri aparece con la reconocida etiqueta de Plátano de Canarias en el rostro, convertida en símbolo de identidad, orgullo y calidad. Un gesto sencillo, pero lleno de significado: porque ser diferente también puede ser una fortaleza. Y porque lo auténtico no necesita disfrazarse de nada.

Con este mensaje, Plátano de Canarias anima especialmente a los jóvenes a quitarse complejos, confiar en lo que les hace únicos y acercarse a un alimento natural, saludable y con un sabor inconfundible.

 

Un mensaje para vivir el deporte con ilusión

La campaña también lanza un mensaje de ánimo ante el gran reto deportivo que España tiene por delante. Un impulso positivo que conecta con los valores que Plátano de Canarias lleva años defendiendo: esfuerzo, superación, cercanía, salud y orgullo de origen.

Junto a Pedri, la pieza principal cuenta con la participación de reconocidos referentes del periodismo deportivo como Iñaki Cano, Antoni Daimiel y Jennifer Méndez, que se suman a este mensaje de apoyo y celebración del deporte español.

La etiqueta como símbolo de lo auténtico

La icónica etiqueta de Plátano de Canarias vuelve a ser protagonista de la campaña. Más que un distintivo, representa una garantía de origen y calidad. Es la señal que permite reconocer un producto único, cultivado en Canarias y apreciado por millones de hogares.

En un momento en el que el deporte despierta emociones compartidas, Plátano de Canarias vuelve a reivindicar su lugar como la fruta del deporte español: una fruta práctica, natural, sabrosa y perfecta para acompañar tanto a quienes compiten al máximo nivel como a quienes disfrutan del deporte en su día a día.

Una campaña con presencia nacional

La campaña contará con una amplia presencia en televisión, entornos digitales y soportes de exterior, con el objetivo de llevar su mensaje a millones de personas en todo el país.

Con Pedri como protagonista y la etiqueta como hilo conductor, Plátano de Canarias refuerza una idea clara: lo auténtico, lo saludable y lo nuestro también juegan los grandes partidos.